El Gobierno colombiano ha estimado que el proceso de reconstrucción tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado la noche del lunes 17 de agosto requerirá una inversión superior a los USD 9.500 millones (aproximadamente 30 billones de pesos). Esta cifra fue anunciada por el presidente Abelardo De la Espriella durante una alocución nacional en la que también declaró la emergencia económica y anunció la implementación de subsidios de vivienda para las familias damnificadas.
Balance oficial del desastre
A una semana del sismo, el reporte oficial indica un saldo trágico: 289 muertos, 4.187 heridos y 143 personas desaparecidas. Las afectaciones se extienden por 450 municipios distribuidos en 15 departamentos, lo que equivale a cerca de un tercio del territorio nacional. El Instituto de Medicina Legal informó la recepción de 304 cuerpos, identificando ya a 300 fallecidos; entre ellos, 22 son menores de edad y las cifras más altas corresponden a Cali (139) y Pereira (107).
Impacto en refugios y operaciones
Las condiciones humanitarias se han complicado debido al clima. En ciudades como Cali y Pereira, familias que perdieron sus viviendas duermen en carpas mientras reciben alimentos de ollas comunitarias. Las lluvias intensas del domingo agravaron la situación en los albergues improvisados; por ejemplo, en el Parque Olaya Herrera (Pereira), las personas afectadas debieron proteger sus refugios con plásticos para evitar inundaciones que también azotaron al Hospital Universitario San Jorge.
Medidas de reconstrucción
Ante este escenario, De la Espriella hizo un llamado directo al sector financiero para reducir las tasas de interés y facilitar el financiamiento necesario para la reconstrucción de viviendas. La etapa descrita por el Gobierno como "dura" continúa con decenas de miles de niños sin clases y miles de familias desplazadas, mientras que los aguaceros han interrumpido temporalmente las labores críticas de remoción de escombros.