La Prefectura de Azuay emitió un comunicado oficial advirtiendo con claridad sobre las consecuencias legales y ambientales de provocar incendios forestales. Según el boletín publicado por la institución, quien cause este tipo de siniestros enfrenta una sanción penal que puede incluir pena privativa de libertad de uno a tres años.
La autoridad provincial subraya que el daño trasciende la sanción judicial, ya que el fuego destruye ecosistemas vitales como bosques y páramos, además de afectar las fuentes de agua. Esta advertencia busca concientizar a la población sobre la importancia de prevenir estos incidentes, protegiendo tanto la biodiversidad como la seguridad de las personas y los animales.
Mediante el uso de hashtags como #ElFuegoNoEsUnJuego y #YoCuidoLosBosques, la prefectura reafirma su compromiso con la gestión ambiental y la conservación del territorio azuayo, recordando que la prevención está en manos de cada ciudadano.